
Can Gats | En construcción | Superficie: 63 m2 (678 ft2) | El Born, Barcelona, España. | Diseñado por Nada.
La arquitectura de lo esencial | Situado en el corazón del Born, este proyecto transforma un piso en estado crítico bajo una lógica de optimización. Ante un presupuesto contenido, la intervención prioriza el refuerzo estructural y la recuperación de elementos originales, destinando los recursos a lo esencial. | La planta se libera volcando la vivienda hacia el exterior para maximizar la luz natural. El eje vertebrador es una gran pieza de mobiliario en DM crudo: una estantería continua que articula el programa. Destaca el tocador del lavabo, que trasciende su función residual para actuar como distribuidor hacia otras habitaciones, integrándose plenamente en la vida cotidiana. | El carácter del proyecto se define por un contraste cromático vibrante. La propuesta nació de una idea audaz —un pavimento de resina rosa— que, junto a las paredes blancas, equilibra la sobriedad del mobiliario. El resultado es un espacio que demuestra que la arquitectura más vibrante nace de la economía de medios y la valentía creativa.








Can Gats | En construcción | Superficie: 63 m2 (678 ft2) | El Born, Barcelona, España. | Diseñado por Nada.
La arquitectura de lo esencial | Situado en el corazón del Born, este proyecto transforma un piso en estado crítico bajo una lógica de optimización. Ante un presupuesto contenido, la intervención prioriza el refuerzo estructural y la recuperación de elementos originales, destinando los recursos a lo esencial. | La planta se libera volcando la vivienda hacia el exterior para maximizar la luz natural. El eje vertebrador es una gran pieza de mobiliario en DM crudo: una estantería continua que articula el programa. Destaca el tocador del lavabo, que trasciende su función residual para actuar como distribuidor hacia otras habitaciones, integrándose plenamente en la vida cotidiana. | El carácter del proyecto se define por un contraste cromático vibrante. La propuesta nació de una idea audaz —un pavimento de resina rosa— que, junto a las paredes blancas, equilibra la sobriedad del mobiliario. El resultado es un espacio que demuestra que la arquitectura más vibrante nace de la economía de medios y la valentía creativa.







